Estilo y Vida
Chiles rellenos guatemaltecos: historia y receta paso a paso
Te contamos de dónde viene este clásico de la cocina guatemalteca y cómo prepararlo en casa, del relleno al capeado y la salsa de tomate.
Redacción Altas Tendencias · Revisado por Eva María Bautista · · 2 min de lectura
Pocos platillos resumen tan bien la cocina casera guatemalteca como los chiles rellenos. Se sirven en almuerzos familiares, en ferias y en comedores, y también dentro de un pan francés, una de las formas más populares de comerlos en el país.
Un platillo de fusión
El chile relleno nace del encuentro entre dos cocinas. El chile y el tomate son ingredientes originarios de América, mientras que técnicas como el capeado con huevo batido y la fritura en aceite, así como el uso de carne de res o de cerdo, llegaron con la cocina española durante la época colonial. El resultado es una receta que se ha transmitido de generación en generación y que cada familia prepara con pequeñas variaciones.
Ingredientes
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Chiles pimientos rojos o verdes
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Carne de res o de cerdo, molida o deshebrada
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Verduras picadas finamente: zanahoria, ejote, papa y cebolla
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Ajo, laurel, tomillo, sal y pimienta
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Huevos para el capeado
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Tomates para la salsa
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Aceite para freír
Preparación paso a paso
1. El relleno
Cocina la carne con cebolla, ajo, laurel y tomillo. Aparte, cuece las verduras picadas hasta que estén suaves. Mezcla todo, sazona con sal y pimienta y deja que los sabores se integren unos minutos a fuego bajo.
2. Los chiles
Asa los chiles directamente sobre la llama o en el comal hasta que la piel se ampolle. Colócalos en una bolsa o tápalos con un trapo para que suden, retira la piel y, con cuidado, ábrelos por un costado para quitar las semillas y las venas.
3. Rellenar y capear
Rellena cada chile con el picadillo. Bate las claras a punto de nieve y luego incorpora las yemas. Pasa los chiles por un poco de harina, báñalos en el huevo y fríelos en aceite caliente hasta que estén dorados por ambos lados. Escúrrelos sobre papel absorbente.
4. La salsa
Licúa tomates cocidos con cebolla y ajo, y cocina la mezcla con sal hasta que espese ligeramente. Es el toque final que acompaña a los chiles en el plato.
Cómo servirlos
Sirve los chiles bañados en salsa de tomate, con arroz y tortillas. Si prefieres la versión callejera, colócalos dentro de un pan francés con un poco de salsa y repollo. Cualquiera que sea la forma, es un plato ideal para un domingo en familia.
