Tecnología
Suiza impulsa el ecosistema startup de Bosnia con innovación
Descubre cómo Suiza, con iniciativas como Swiss EP, está fortaleciendo el ecosistema de startups en Bosnia y Herzegovina. Un impulso clave para su transformación digital junto al Programa Europa Digital.
Redacción Altas Tendencias · · 4 min de lectura
En un panorama global donde la tecnología y la innovación definen cada vez más el futuro económico, la relación entre Suiza y Bosnia y Herzegovina ofrece un ejemplo palpable de cómo la cooperación internacional busca impulsar ecosistemas emergentes. Actualmente, Suiza, reconocida por su robusto sector de alta tecnología e innovación, está jugando un papel crucial en el fortalecimiento del ecosistema de startups en Bosnia y Herzegovina a través de iniciativas como el Programa Suizo de Emprendimiento (Swiss EP). Este esfuerzo se complementa con la reciente incorporación de Bosnia y Herzegovina al Programa Europa Digital de la Unión Europea, marcando un paso significativo hacia su transformación digital.
El Programa Suizo de Emprendimiento (Swiss EP), financiado por la Secretaría de Estado de Asuntos Económicos (SECO) de Suiza, se ha dedicado desde 2015 a fortalecer los ecosistemas de startups en ascenso. En Bosnia y Herzegovina, este programa apoya activamente a incubadoras, aceleradoras, espacios de coworking, redes de inversionistas ángeles y fondos de capital de riesgo locales para expandir la cartera de startups, fomentar la internacionalización y fortalecer sus capacidades. Se ha observado un cambio notable en 2025, con una participación más activa del sector público bosnio en el apoyo al emprendimiento, sumándose a iniciativas establecidas como el Centro para el Desarrollo del Emprendimiento en el Cantón de Sarajevo y el Parque de Ciencia y Tecnología en la República Srpska. El Swiss EP también ha apoyado a startups y organizaciones asociadas en eventos regionales importantes como PODIM, proporcionando tutoría especializada, incluso para startups lideradas por mujeres, y promoviendo la innovación positiva para el clima. Por su parte, Suiza es una potencia global en tecnología profunda (deep tech), inteligencia artificial, robótica y biotecnología, con universidades de élite como ETH Zúrich y EPFL de Lausana que generan numerosas empresas derivadas y atraen inversiones significativas de gigantes tecnológicos.
Paralelamente, un hito reciente y fundamental es la firma en mayo de 2024 de un acuerdo de asociación por parte de la Comisión Europea con Bosnia y Herzegovina para su participación en el Programa Europa Digital. Este programa, con un presupuesto total de 7.500 millones de euros para el período 2021-2027, permite a las empresas, administraciones públicas y otras organizaciones elegibles en Bosnia y Herzegovina solicitar convocatorias abiertas. Los participantes bosnios pueden involucrarse en proyectos de despliegue de tecnologías digitales en toda la UE, específicamente en áreas como la inteligencia artificial y las capacidades digitales avanzadas, además de la creación de centros de innovación digital locales.
Para Guatemala y, en general, para los países latinoamericanos, la dinámica entre Suiza y Bosnia y Herzegovina ofrece lecciones valiosas. Primero, resalta la importancia de la cooperación internacional estratégica en el desarrollo de ecosistemas tecnológicos, especialmente para economías emergentes con desafíos estructurales. La asistencia suiza, que no solo aporta capital, sino también conocimiento técnico y conexiones internacionales, demuestra un modelo efectivo para cultivar la innovación desde la base. Segundo, la integración de Bosnia y Herzegovina en programas digitales europeos subraya cómo la alineación con marcos y fondos regionales más amplios puede acelerar la transformación digital de una nación, proporcionando acceso a recursos y estándares que, de otro modo, serían difíciles de alcanzar. Esto sugiere que las naciones latinoamericanas podrían beneficiarse enormemente al buscar alianzas regionales y bilaterales que les permitan construir infraestructura digital, formar talento especializado y fomentar sus propias comunidades de startups.
Analizando estos movimientos, se anticipa que Bosnia y Herzegovina, aunque enfrenta retos persistentes como la inestabilidad política y la migración de talento, está sentando bases más sólidas para su futuro digital. La activa participación suiza en el desarrollo de su ecosistema emprendedor, combinada con el acceso a los vastos recursos y redes del Programa Europa Digital, podría transformar gradualmente su economía, pasando de ser un mercado dependiente de iniciativas externas a un motor de innovación autónomo. Esto no solo impulsaría su crecimiento interno, sino que también fortalecería su posición como un actor relevante en el mapa tecnológico europeo, demostrando que una colaboración estratégica puede ser un catalizador potente para la maduración de ecosistemas tecnológicos en economías con potencial aún por explotar.
