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Perseidas deslumbrarán el cielo latinoamericano el 12 y 13 de agosto.
¡Prepárate para un espectáculo celestial! La lluvia de estrellas Perseidas, o 'Lágrimas de San Lorenzo', iluminará los cielos de Guatemala y Latinoamérica. Su pico será la madrugada del 13 de agosto de 2026. ¡No te lo pierdas!
Redacción Altas Tendencias · · 4 min de lectura
Desde la redacción de Altas Tendencias, informamos a nuestros lectores en Guatemala y América Latina sobre un evento astronómico de primer orden que capturará las miradas en las noches de este agosto: la lluvia de estrellas de las Perseidas. Este fascinante espectáculo, conocido popularmente como las "Lágrimas de San Lorenzo", se encuentra en su período de máxima actividad entre el 12 y el 13 de agosto de 2026. Observadores en la región podrán presenciar este fenómeno, con un pico esperado durante la madrugada del jueves 13 de agosto. La actividad se intensificará después de la medianoche y ofrecerá las mejores condiciones de visibilidad en las horas previas al amanecer, siempre que los cielos estén despejados. Se pronostica una Tasa Horaria Zenital (THZ) que, en condiciones óptimas y cielos despejados, podría alcanzar hasta 100 meteoros por hora, aunque estimaciones más conservadoras para la observación desde Guatemala sugieren hasta 25 meteoros por hora. Un factor crucial que potenciará la experiencia este año es la coincidencia del máximo con la fase de Luna nueva, garantizando un cielo excepcionalmente oscuro y sin interferencias lumínicas.
Las "estrellas fugaces" que observamos durante una lluvia de meteoros, como las Perseidas, no son en realidad estrellas, sino pequeñas partículas de polvo y escombros desprendidos del cometa 109P/Swift-Tuttle. A medida que este cometa orbita el Sol, deja a su paso una estela de material rocoso. Cada año, cuando la Tierra atraviesa esta estela en su propio recorrido orbital, estos fragmentos ingresan a nuestra atmósfera a velocidades extraordinarias, llegando hasta los 59 kilómetros por segundo. La fricción con el aire provoca que se calienten y desintegren, produciendo un destello luminoso que vemos como un rastro de luz en el cielo. El punto aparente de donde parecen emanar estos meteoros se conoce como radiante y, en el caso de las Perseidas, se localiza en la constelación de Perseo. Sin embargo, no es necesario mirar directamente hacia esta constelación para disfrutar del espectáculo, ya que los meteoros pueden aparecer en cualquier parte de la bóveda celeste.
Para un guatemalteco, y en general para los habitantes de América Latina, las Perseidas representan una de las oportunidades más accesibles y gratificantes para conectar con el cosmos. Si bien otras lluvias de meteoros como las Delta Acuáridas del Sur (con pico el 1 de agosto) son más visibles desde el hemisferio sur, su observación en 2026 se vio seriamente comprometida por una Luna casi llena. Las Perseidas, en cambio, se observan de manera óptima desde el hemisferio norte, donde se encuentra Guatemala. La visibilidad favorable gracias a la Luna nueva es una ventaja significativa. La presidenta de la Asociación Guatemalteca de Astronomía (AGA), Eleonora Poitevin, ha destacado que el período de actividad puede ser intenso durante la noche del 12 y la mañana del 13 de agosto. Esto significa que, lejos de las luces urbanas que causan contaminación lumínica, en áreas rurales con cielos despejados, se podrá disfrutar de una experiencia inmersiva sin necesidad de telescopios ni equipo especializado.
El año 2026 se perfila como un período excepcional para la observación de las Perseidas. La favorable fase de Luna nueva magnifica la cantidad de meteoros visibles, incluidos los más tenues, una condición que no se presenta con la misma idoneidad todos los años. Además, el 12 de agosto de 2026 ha sido una fecha notable en el calendario astronómico, coincidiendo con un eclipse solar, aunque este último no sea visible como total desde nuestra región. Esta doble efeméride resalta la importancia de la jornada para los entusiastas de la astronomía. Para aquellos en Guatemala y el resto de Latinoamérica que deseen ser testigos de esta lluvia de estrellas, la recomendación es simple pero crucial: buscar un lugar con la menor contaminación lumínica posible, permitiendo que los ojos se adapten a la oscuridad durante al menos 20 a 30 minutos, y recostarse para abarcar la mayor porción del cielo nocturno. Aunque hay otras lluvias de meteoros programadas para finales de año, como las Gemínidas en diciembre, las Perseidas de agosto de 2026 ofrecen una oportunidad inmejorable y de fácil acceso para maravillarse con uno de los espectáculos celestes más impresionantes de la naturaleza.
