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Ministerio Público investiga a ISICS de Paraguay por grave escándalo
Un escándalo sacude Paraguay: El ISICS, instituto de educación superior, fue allanado tras denuncias. Se investiga la emisión irregular de más de 300 títulos docentes supuestamente falsos. ¿Qué revela este caso?
Redacción Altas Tendencias · · 4 min de lectura
Como periodista tecnológico de Altas Tendencias, es crucial poner la lupa en desarrollos que, aunque distantes geográficamente, resuenan en el ecosistema educativo de toda la región. Recientemente, el Instituto Superior Interamericano de Ciencias Sociales (ISICS), una institución de educación superior privada con sede en Fernando de la Mora, Paraguay, se ha visto envuelto en un escándalo significativo. El 26 de junio de 2026, el Ministerio Público de Paraguay, liderado por el fiscal Carlos Acuña, llevó a cabo un allanamiento en las instalaciones de ISICS. La operación responde a una denuncia por la presunta emisión irregular de más de 300 títulos docentes supuestamente falsos. Según el abogado Richard Rojas, representante del "dueño original" del instituto, el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) y el Consejo Nacional de Educación Superior (CONES) fueron alertados el 29 de mayo de 2026 sobre el registro de 313 títulos emitidos por esta institución de gestión privada, a pesar de que el registro de títulos del instituto estaba suspendido desde 2018.
El ISICS fue creado originalmente por la Ley N.º 2972/2006 en Paraguay y, más recientemente, su ley de creación fue modificada por la Ley N° 7545/2025 para adaptarse a la normativa vigente de educación superior, con el objetivo de poder ofrecer más carreras de pregrado, grado y postgrado. La institución se promociona como el primer instituto superior 100% virtual de Paraguay y el único especializado exclusivamente en Ciencias Sociales, lo que le confiere una particular relevancia en el panorama de la educación a distancia en la región. En febrero de 2026, el ISICS anunció la ampliación de su oferta académica, incluyendo la Especialización en Didáctica Universitaria, la Maestría en Ciencias de la Educación y el Doctorado en Ciencias de la Educación, programas orientados al fortalecimiento de la formación, la investigación y la excelencia profesional. Sin embargo, esta expansión choca directamente con las irregularidades denunciadas. La habilitación formal para algunas de estas carreras, como Licenciatura en Educación Escolar Básica, Licenciatura en Ciencias de la Educación y Licenciatura en Educación Inicial, fue aprobada por el CONES apenas el 27 de febrero de 2026, lo que hace inviable que los alumnos hubieran completado los planes de estudio para la fecha de registro de los títulos, en mayo de 2026.
Para un guatemalteco, este incidente en Paraguay no es un hecho aislado sin consecuencias, sino un espejo de los riesgos inherentes a la educación superior no presencial y la importancia de la verificación institucional. En un continente donde la educación virtual ha cobrado un auge exponencial, especialmente tras la pandemia, la proliferación de ofertas académicas requiere una cautela extrema. Casos como el del ISICS minan la credibilidad de las plataformas educativas en línea legítimas y exponen a estudiantes de toda Latinoamérica a la posibilidad de invertir tiempo y recursos en una formación sin valor legal. Es vital que los aspirantes a educación superior, incluyendo los guatemaltecos, realicen una profunda investigación sobre la acreditación de las instituciones y la validación de sus programas ante las autoridades educativas nacionales pertinentes, antes de comprometerse con cualquier entidad, especialmente si opera a distancia y en otro país.
Este tipo de escándalos tiene implicaciones profundas para la confianza en los sistemas de acreditación y la educación a distancia en la región. El hecho de que un instituto con registro suspendido desde 2018 haya logrado registrar cientos de títulos en 2026, en medio de una disputa de propiedad entre los supuestos dueños "originales" y la administración actual, revela fallas críticas en los mecanismos de control. Se predice un incremento en la fiscalización por parte de los organismos reguladores de la educación superior en Latinoamérica, impulsando normativas más estrictas y sistemas de verificación digital de credenciales más robustos. Esto no solo busca proteger a los estudiantes de fraudes, sino también salvaguardar la reputación de la educación virtual y asegurar que los títulos obtenidos representen un verdadero valor académico y profesional en el mercado laboral globalizado.
